El chuparse el dedo es un reflejo natural que ocurre en muchos bebés, muchas veces desde el vientre de la madre. Luego del nacimiento, el chupar el dedo y el bobo tienen un efecto tranquilizante en el niño. Además los movimientos de succión que realiza el niño mientras se chupa el dedo, el bobo y en el uso del biberón son necesarios para el bebé, ya que le permite alimentarse adecuadamente y estimula su musculatura facial.

Es en su uso prolongado, que podemos comenzar a observar consecuencias significativas en el niño, por eso se recomienda que el bobo sea eliminado antes de que cumpla el año de nacido y que el uso del biberón sea cada vez menor durante la alimentación. Entre las consecuencias de chuparse el dedo, utilizar el bobo o biberón se encuentran:

• Aumento de las infecciones de oído.
• Retraso en el crecimiento y desarrollo de la mandíbula.
• No permite que se elimine el reflejo de succión lo que afecta los movimientos de la lengua, afectando los sonidos del habla.
• Posibles deformaciones en el área de las encías, dientes, paladar y músculos faciales.

Chupar bobo y el uso extendido del biberón, ¿afecta el habla de mi hijo/a?

 El uso prolongado del bobo, biberón y hasta chuparse el dedo puede tener las siguientes consecuencias en el habla de su hijo o hija:

Debilidad en los labios que pudiera afectar sonidos como la P, M y la B. (Palabras como mamá, papá y bola pudieran No entenderse).
Debilidad en la lengua y/o desviación en la misma afectando sonidos como R, T, S, y L. (Palabras como ratón, toma, sol y luna pudieran realizarse de manera inadecuada).
• Mandíbula que se desplaza hacia delante afectando sonidos como la T, D y N. (Palabras como tres, dedo y nene pudieran afectarse).

ninos-chupete-01-z

 ¿Qué puedo hacer para ir eliminando el uso del bobo y biberón?

• Comience la transición a la cuchara para alimentar al niño.
• Cambie el biberón por vasos de entrenamiento o “sippy cups” durante la ingesta de líquidos.
• Eliminar el bobo o biberón puede ser un proceso de ansiedad para el niño, por lo que debe tener mucha paciencia y reforzarlo positivamente cuando sea     necesario.
• La transición debe ser poco a poco, por ejemplo le puede decir al niño que solo puede utilizar el bobo por las noches o durante las siestas.

[ninja-inline id=968]

Norma I. Geli Pérez